De los múltiples usos del condensador de flujos./ Sobre “Helena” de Andres Sobrino en  Foster Catena.
Se pliega el espacio en un salto a través del desarrollo constructivo de las formas de arte abstracto del siglo XX, el traslado es al interior de ese flujo risomatico de conceptos, formas y colores, hay una inserción en ese flujo, buscando los que esta en medio, instalarse ahí donde se hace un pliegue como indica Gilles Deleuze en “Las cosas y las ideas”.
Se especula mostrar los resultados de posibles realidades donde la construcción de las obras fue otra, pero al producirlas siguiendo el mismo sendero de desarrollo las obras funcionan como proyecciones del hacer siendo atravesado por universos paralelos donde lo que hacemos ya se hizo y también se hará.  Hay un momento Andrés Sobrino pinta un cuadro: Sin título, 2012. Esmalte sintético y barniz sobre tabla de multilaminado uréico. 154 x 110 cm. Hay un momento Roberto Aizembeg pinta un cuadro: Pintura. 1974. Óleo sobre tela. 87 x 56 cm.
Volvemos a conocer como fueron construidas las cosas al verlas construidas otra vez a través del ojo de Sobrino, la muestra funciona como el parlamento final de Roy en el final de Blade Runner: “He visto cosas que ustedes no podrían creer”.
Reseña no subida a Ramonaweb - revista de artes visuales.