De cómo como palo y
a la bolsa.
Sobre “Trabajo nocturno” de Carlos Fernández
Herrera en Ruth Benzacard.
Una sensación de expectante inactividad, los dispositivos desplegados por la sala están listos para el trabajo, confeccionados con una esterilidad artesanal. Un gimnasio del sexo duro low fi a estrenar. Una ingeniería casera al servicio del disfrute sadomasoquista, “el verdadero poder es el servicio”. Vivimos una antesala de la acción, donde el escenario vacío es múltiples posibilidades, pulidas cachiporras de madera, bolsas de nylon a elección de color y forma, vaselina en cajas, a la manera de un tetris de fluido y sudor, la polifunción se transforma en especulación viral, podemos encontrar alguna respuesta en el dialogo entre Butters y su madre :
Una sensación de expectante inactividad, los dispositivos desplegados por la sala están listos para el trabajo, confeccionados con una esterilidad artesanal. Un gimnasio del sexo duro low fi a estrenar. Una ingeniería casera al servicio del disfrute sadomasoquista, “el verdadero poder es el servicio”. Vivimos una antesala de la acción, donde el escenario vacío es múltiples posibilidades, pulidas cachiporras de madera, bolsas de nylon a elección de color y forma, vaselina en cajas, a la manera de un tetris de fluido y sudor, la polifunción se transforma en especulación viral, podemos encontrar alguna respuesta en el dialogo entre Butters y su madre :
-Volví Mamá.
-Ho! hola cariño!
Lograste seguir a Papá?
-Claro que si y paso
muy bien la noche!
-Pudiste ver que me
compro para el aniversario? … Donde fue tu papito?
-Al gimnasio.
-Al gimnasio?
-Si! Al sauna "El Buche
blanco” y lucho con muchos hombres, pero no lo hizo muy bien, un señor negro se
le monto encima y lo tuvo clavado por 15 minutos.
El
momento de promesa es el de mayor excitación, ahí la atracción en la obra de
Fernandez Herrera, la escena plantada, el doloroso disfrute a por venir, ahí
entendemos la emoción que genera escuchar a Ving
Rhames en el papel de Marsellus
Wallace tras liberarse gracias al sable
ninja de Bud / Bruce Willis, después de haber sido capturado y sodomizado por
un policía y un white trash peludo en un sótano asqueroso en la, a pesar del
mono, ultraviolenta Pulp Ficcion,
decir: “Me voy a poner medieval con tu
culo”.
